Capacitación para apuntar a una lechería de precisión

Con Osvaldo Spina como moderador, el evento constituye otro eje central de la 16º Edición, ya que plantea un encuentro de productores, asesores y empresarios líderes que marcarán tendencia en relación a los temas más importantes en búsqueda de la eficiencia, tales como automatización, claves de éxito y perdurabilidad de los proyectos lecheros, últimos avances en confort y bienestar animal.

El eje del Primer Bloque giró en torno a las Posibilidades de Automatización en Sistemas Productivos y los Desafíos que conlleva la Lechería de Precisión. El colombiano Francisco Rodríguez, Gerente de Marketing de DeLaval para Norteamérica se refirió a la necesidad del costo de inversión en establecimientos lecheros para ganar flexibilidad y movilidad en la empresa. “La nueva revolución de la producción láctea está en la robótica y en el manejo de la información para producir más con menos costos. Pasando al sistema de ordeño voluntario se puede obtener hasta 10% más de leche que lo que se obtiene en los tambos tradicionales de Argentina; el aumento de productividad arroja hasta 3 litros diarios de leche por vaca”, evidenció Rodríguez, quien mostró casos exitosos en Australia y en Estados Unidos tras la implementación del sistema que en Argentina está operativo en el predio de Rafaela.

A su turno, Marcelo Catalá, gerente de Grandes Proyectos de la empresa DeLaval, hizo hincapié en las instalaciones requeridas para cada sistema productivo en Argentina. “Partiendo de lo edilicio, es necesario buscar un sitio idóneo donde instalarlo y definir su diseño. El planteo debe tener un porcentaje de la dieta a base de concentrado y forraje conservado, y otro de pasturas. El sistema de tambo que plante DeLaval, contiene tres vías o alternativas de alimentación: un corral con comida y dos áreas de pastoreo, al tiempo que la lógica de tránsito varía de modo estacional”, expresó Catalá.

El otro elemento que hace a la implementación del sistema robotizado es la pastura. “Es preciso asignarle la cantidad adecuada de metros cuadrados por animal, ya que, si es mucha, las vacas no tendrán estímulo para moverse hacia el sistema de ordeño voluntario, y si es poca, disminuirá la producción individual”, resumió Catalá.

Por último, el técnico del INTA Rafaela, Miguel Taverna, estuvo a cargo de brindar los resultados preliminares del tambo robotizado en el predio de la experimental para la cual trabaja. “Desde que nos embarcamos en este proyecto junto a DeLaval, se persiguió el objetivo de ganar eficiencia y de obtener buenos resultados para contagiar el efecto de trabajar con una visión de cadena. De a poco las tareas rutinarias serán reemplazadas por la automatización, y en este sentido, adoptar el sentido de tambo de precisión ayudará al productor en la toma de decisiones", asegura Taverna.

“Pasar del ordeñe manual al mecánico requiere una considerable inversión, pero el retorno de la misma es muy efectivo”, aseguró el especialista, quien al mismo tiempo comentó que implementar el tambo robotizado en Rafaela significó una inversión de 500.000 dólares.

Otra de las charlas destacadas fue la del asesor genético y responsable comercial para América Latina y Europa de Semex Alliance, Horacio Larrea, quien habló de la implicancia de la genómica y del semen sexado- contiene 90 % de espermatozoides cuyos cromosomas son X (originarán hembras)- en la revolución del progreso genético. Consultado sobre si Argentina estaba al nivel de utilizar las nuevas tecnologías de precisión lechera como corresponde, Larrea respondió que “hoy el 40% de las vacas lecheras argentinas se inseminan y la década del `70 fue la época en la que comenzó a diseminarse esta técnica. Esto tuvo un impacto tal que nos hace pensar que la mayoría de los animales que tenemos en los tambos, tienen un potencial mayor que lo que realmente están expresando, lo que da cuenta de que deberíamos alimentarlas y manejarlas mejor, dándoles más confort”, comentó Larrea.

Larrea remató con que “aún en condiciones normales, hay muchos tambos que tienen graves problemas de manejo. Esto debe ser mejorado con capacitación del personal y cambios de enfoque en los planteos”.

 

Hacia dónde van los modelos productivos lecheros

Durante la tercera jornada de Mercoláctea se desarrollaron los bloques 4 y 5 del VIII Simposio de Empresarios Lecheros, en donde en el número 4, el eje de discusión pasó por hacia dónde van los modelos productivos en el mundo y cuáles son las principales tendencias en los sistemas productivos. Lior Yaron, productor lechero en Israel, pero al mismo tiempo director de varios proyectos para la firma DeLaval y cuenta con vasta experiencia en grandes instalaciones- evalúa junto a la firma hasta 250 proyectos a nivel mundial por año- realizó una mirada global donde se hizo hincapié en la eficiencia, en la conversión de los alimentos y del trabajo en equipo.

Y luego se contó con la visión de dos expositores locales. Por un lado, el Médico Veterinario, Julio Godoy, que gerencia desde hace más de 25 años el tambo Saifica en Estancia Santa Isabel, un campo de producción mixta ubicado a 79 kilómetros al oeste de Pergamino, sobre la ruta 8, enfatizó en el capital humano que “pasa por brindar confianza en las personas y generar alto nivel de comunicación, para lo cual remarcó la diferencia entre los jefes y los líderes, marcando que estos últimos, más allá de cumplir su función de control, están dedicados a motivar dentro de la empresa.

Por otro lado, José “Pepe” Perkins, que cuenta con amplia experiencia de acción tras haber sido hasta hace pocos meses el Responsable de Negocio Lechero de Adecoagro, una de las compañías más importantes de productos lácteos de la Argentina, con 6. 500 vacas de ordeñe y una producción anual de más de 80 millones de litros, lo que la hace liderar en tambos estabulados (Free-Stall) que buscan producir en abundancia y a un bajo costo.

En establecimientos de este tipo, las vacas de ordeñe son alojadas dentro de establos de importantes dimensiones en los cuales se mueven libremente, y son alimentadas según un óptimo balance nutricional compuesto de granos y forrajes conservados. Además, son ordeñadas tres veces al día, utilizando un mecanismo de ordeñe que consiste en una plataforma giratoria de 80 posiciones, que permite ordeñar un promedio de 500 vacas por hora.

Pese a que los tres brindaron su visión acerca de cómo manejar el sistema productivo lechero de un establecimiento, la coincidencia general pasó por prestarle mucha atención a los recursos humanos. “Es gente de trinchera que trabajó con equipos grandes de personas, que sabe que el gran valor dentro de un tambo reside en la gente que trabaja en él, y la importancia de que reciban permanente capacitación”, subrayó el Ing. Agr. Osvaldo Spina, asesor del CREA Gelas, Abasto Sur, Buenos Aires, y quien tuvo a su cargo la moderación de todo el simposio.

Spina destacó la buena calidad de los expositores. “Ver en este momento particular de la lechería un par de luces de esperanza es bueno. Te lo dice alguien que ya tiene 30 años de asesoramiento a tamberos que hacían las labores de forma manual. Luego viví la transformación de los tambos de sistema manual a mecánico y ahora pienso que en los próximos 30 años pasaremos del sistema mecánico al robotizado”, enfatizó Spina, quien estuvo hace poco en Europa, analizando la adopción del sistema de tambos robotizados, que se dio en Holanda, que hoy tiene el 20% de sus tambos bajo esa tecnología (de un total de 17.000 establecimientos), y Francia el 5%.

El mensaje final: Toda tarea rutinaria, será reemplazada por tecnología digitalizada, porque cada vez más esa nueva tecnología valdrá menos y podrá ser adquirida a costos más accesibles.

La inserción de Argentina en el mercado mundial de alimentos

El Director del Departamento de Bioeconomía, Políticas Públicas y Prospectivas y profesor de la Catedra de Agronegocios de FAUBA, Fernando Vilella, analizó en el quinto y último bloque del simposio, qué ocurre en el mundo con la producción y el consumo de alimentos, y qué impacto tiene la educación sobre este proceso.

“Lo que observamos es que, en todos los campos productivos, solo habrá espacio para aquellos que hayan tenido una buena formación educativa. Se están transformando los trabajos repetitivos y de baja calificación a través del uso de robots, lo que saca oportunidades, y tenemos que pensar que el agregado de valor es central para generar desarrollo en Argentina, para lo cual será necesario volver a fomentar la capacitación, y además generar condiciones para generar inversiones, buscando sinergia con países del Mercosur que permitan tener más simetría en la mesa de las negociaciones”, delineó Vilella.

Asimismo, el especialista habló de los negocios de Argentina con China y comentó que “un tercio del volumen de carne producido por Argentina lo está comprando China. Tengamos presente que nuestro país es un gran jugador no sólo en el mercado de granos, sino también en el mercado de las proteínas; pero en los últimos años perdimos relevancia debido a la mala implementación de políticas internas. En leche podemos volver a volver a jugar un papel relevante. Hemos sufrido la crisis internacional más que otros países, porque mientras los precios estuvieron altos, los productores de los otros países se capitalizaron, mientras que cuando eso ocurrió en nuestro país, esa parte se la quedó el Estado. Estuvimos con la vaca flaca y sin recursos para hacer frente”.

De acuerdo a datos proporcionados por Vilella, la FAO indica que próximamente crecerá el consumo y el comercio mundial de leche crecerán, lo que nos muestra una oportunidad hacia adelante. En términos mundiales, para la próxima década se espera un incremento del 15%, que es un número importante.

“En Argentina tenemos dos grandes perdedores en distintas puntas: los productores y los consumidores. Tenemos un porcentaje de precio final del tambero que se ubica por debajo del que se paga en el resto de los países lecheros, y eso no se condice en un precio barato que pague el consumidor. Definitivamente hay incongruencias en el sistema comercial, porque en ciertas cadenas que tienen tambos propios, los precios de venta al consumidor son hasta 30% más baratos”, concluyó Videla.

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