Derribando mitos: ¿Quién dijo que la leche y sus derivados son malos para la salud?

¡Sí a la leche! se basa en la promoción de aportes de estricta base científica, que demuestran los beneficios del consumo de este producto sobre el estado nutricional de la población, poniendo el para propender a un correcto crecimiento y desarrollo, ya que no sólo contiene proteínas de alto valor biológico, así como diversas vitaminas y minerales imprescindibles para la nutrición humana, sino que también es la fuente por excelencia del calcio dietario.

Viviant, quien tuvo a su cargo abordar la cuestión de los lácteos y la salud, y de la necesidad de educar para derribar mitos, expresó que “la leche se presenta como una herramienta de gran valor por sus incomparables características nutricionales, porque es el alimento más completo para el ser humano”.

La idea central de su charla pasó por la promoción del consumo diario de leche y derivados por su rol protector contra las enfermedades crónicas no transmisibles. “Hay muchos estudios que corroboran que el consumo diario de leche, yogurt y quesos descremados magros, contribuye a la prevención, no sólo de la osteoporosis, sino también de la obesidad, de la diabetes, de las enfermedades cardiovasculares y de ciertos tipos de cáncer”, enumeró la nutricionista.

La leche adquirió muy mala prensa porque en lo que hace a la alimentación y a la nutrición, se pone de moda prohibir o demonizar determinados alimentos. En su momento fue el pan, después las pastas, le siguió el pollo, la carne de cerdo, la carne de vaca y ahora a la leche, y esto en parte se debe a corrientes vegetarianas extremistas, aunque también por pseudoexpertos que, con tal de salir en medios de comunicación, lucran con la ignorancia creativa, emitiendo juicios sobre los alimentos sin sustento o fundamento científico.

Se trata de una moda peligrosa aquella que prohíbe ciertos alimentos, y el veganismo a su vez propaga que la gente coma cada vez menos alimentos de origen animal y más alimentos de origen vegetal.

El mensaje final de Viviant es que todos los alimentos son necesarios, pasando por los las verduras y las frutas, lácteos, carnes y huevos los cereales derivados, integrales y legumbres. Es por eso que acompañan la gráfica de las guías alimentarias para la población argentina. “Es importante el equilibrio, la variedad y la moderación; no se trata de prohibir sino de ayudar a elegir la calidad y cómo seleccionar los alimentos”, enfatizó Viviant.

La nutricionista remarcó que se sigue utilizando la pirámide como herramienta educativa, con los colores del semáforo, pero no utilizando el rojo sino el naranja, “en donde ubicamos en la base de la misma con color verde, leche, yogurt, postres a base de leche y quesos descremados; en la segunda escala de la pirámide en color amarillo colocamos los quesos semiduros magros y en la cúspide de la misma en color naranja ubicamos las versiones enteras de leches, yogurt, postres y quesos. Se trata de que la gente firme la paz con los alimentos, y esto tiene que ver con cambiar los hábitos alimentarios y no hacer dietas que muchas veces terminan excluyendo alimentos. Estas suelen ser muy frustrantes, por eso yo estoy en contra y, en cambio, considero que se deben armar planes personalizados que incluyan alimentos de todos los grupos básicos para poder promover la salud y evitar enfermedades”.

 

¿Cuál es el objetivo de la promoción del consumo de lácteos?

Según FEPALE, la mayoría de los países de América Latina y el Caribe no logran alcanzar el consumo mínimo de lácteos recomendados por los organismos internacionales y por los especialistas.

La leche, como alimento indispensable para el ser humano por su insustituible aporte nutricional, es un aliado para lograr una mejor nutrición de nuestra población, muy especialmente de los niños y adolescentes.

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