Jornada CREA en Mercoláctea 2016. Factor Humano en el Tambo: del dilema a la acción

El ámbito del Seminario de Lechería y Ambiente fue el lugar para exponer conocimientos, experiencias y avances en la temática de gestión de purines del tambo. Expusieron investigadores del INTA Rafaela y técnicos e investigadores del Proyecto interinstitucional Gestión de Efluentes en Tambo (AACREA - INTA - Universidades y Empresas del sector).


La charla inició con una presentación de los purines (una mezcla heterogénea de deyecciones sólidas y líquidas de los animales junto a restos de materiales utilizados en la alimentación del ganado), caracterización y sus impactos en el ambiente, presentado por Karina García (INTA Rafaela). La investigadora Verónica Charlón (INTA Rafaela) continuó con resultados de sus ensayos y presentó una serie de trabajos internacionales. También abordó la necesidad en ser eficientes en el uso del agua.


Asimismo, se presentó el convenio marco del Proyecto Gestión de Efluentes en Tambo, los contenidos mínimos que enmarcan al proyecto y los productos generados desde el 2014. El coordinador del Proyecto, Pablo Cañada (AACREA) presentó la herramienta de Cálculo de Efluentes en Tambo, la cual es de acceso público y puede simular tanto situaciones reales como de opciones de aplicación de tecnologías por parte de los productores. La herramienta diagnostica la situación simulada y estima costos e inversiones.
Para finalizar, Juan Picco (INTA Rafaela) expuso los resultados de ensayos sobre el uso agronómico de los efluentes en cultivos extensivos.

La idea de hacer un taller para la presentación de la propuesta del Proyecto Factor Humano en Tambos: Del dilema a la acción, fue mostrar que no hay un producto terminado, sino que consiste en una invitación a una construcción colectiva. “Para producir el cambio que queremos dar en la lechería de nuestro país no podemos solos, sino que todos los actores que componen el negocio deben comprometerse y enlazarse en una gran red con un mismo objetivo”, enunció Fernando Preumayr, coordinador del proyecto Factor Humano en Tambos.


La palabra “taller” deviene de “atelier”, del idioma francés que significa obrador o construcción artesanal. Y en este taller, explico Preumayr, “se dieron los primeros enlaces para esta causa común, que es la de promover las buenas prácticas en Factor Humano en los tambos argentinos”.


La jornada estuvo a cargo de un grupo de trabajo interdisciplinario compuesto por productores y profesionales, comprometidos con el sector lechero, de diferentes instituciones: AACREA, APROCAL, CAPROLECOBA, Fundación Valores para Crecer, INTA, Universidad Austral, Universidad de Buenos Aires, Universidad del Litoral y Universidad de Lomas de Zamora.


Jóvenes con nuevas ideas que pretendían cambiar la mentalidad de las personas descubrieron que la modificación más importante la tenían que hacer ellos mismos. Por eso hablaron de su propia transformación. “Estar cerca de la gente, escuchar más, acompañar, comprender las necesidades de sus colaboradores para trabajar más y mejor”, resumió Marcela Evans, psicóloga y técnica del proyecto “Factor Humano en Tambos”, y agregó que lo que buscan lograr es “que cada tambo sea una empresa sostenible y atractiva para las personas que forman parte de ella y sus familias, promoviendo una Guía de Buenas Prácticas y Condiciones para el Trabajo de Tambo”.


Autoevaluación


La tecnología también estuvo presente en el taller organizado por CREA en el marco de la 16º edición de Mercoláctea, en donde cada uno de los participantes tuvo la oportunidad de autoevaluarse y preguntarse: ¿Cómo estamos en materia de Factor Humano?


En la encuesta, tuvieron que marcar de qué manera se ocupan ellos (óptima, parcial o nula) de algunos temas como la comunicación interna, los objetivos compartidos, la selección de personal, la salud/seguridad, la vivienda, la conexión con la comunidad, la evaluación del desempeño, las capacitaciones y la motivación, entre otras.


“Las enumeradas anteriormente, son variables muy importantes para el bienestar y el cuidado de los trabajadores del tambo. Y con una dinámica de evaluación (semáforo) logramos armar los gráficos que podían señalarnos dónde estaban las detenciones, los alertas o la vía libre. Muchos de los temas llevaron una ocupación parcial, lo que nos permitió alertar sobre la necesidad de empezar a generar acciones profesionales y sostenidas en el tiempo para que ese amarillo (ocupación parcial) pueda convertirse en un color verde (ocupación óptima)”, expresó Juan Molinari, Director de la Consultora Valor Humano.

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