Tambo robotizado

Se trata del primer tambo robotizado del país y el primero de Latinoamérica vinculado a una Institución, el INTA Rafaela, cuyo objetivo es generar una tecnología de respuesta a la dificultad para conseguir mano de obra y, además, desarrollar tecnologías de precisión para la actividad lechera que puedan reducir los tiempos de trabajo.

La operatoria del tambo robotizado es muy simple: las vacas se conducen y ordeñan solas, mediante la utilización de incentivos (alimento, confort en determinadas horas, agua, etc.) lo que hace que se movilicen voluntariamente entre los sectores del tambo. Dentro de estas trayectorias, pasan por puertas inteligentes y en función de ciertas decisiones técnicas, derivan al ordeño u otras áreas (pastoreo, suministro de raciones)

Cuando son ordeñadas, un robot realiza todos los trabajos de la rutina (lavado de pezones, colocación de pezoneras, retiro, desinfección), además de la medición de una serie de indicadores (de producción, calidad, salud) Los datos son guardados y procesados por un programa que devuelve información útil para la gestión y toma de decisiones.

Con relación al ordeñe, una computadora registra el flujo de leche de cada cuarto y lo deriva a un tanque de frío sincronizado con el robot. Si la leche tiene sangre, calostro o antibióticos, es derivada a otro recipiente, en tanto, el sistema es seguido por la Web las 24 horas y cuenta con una aplicación para celulares a fin de desarrollar un control integral.

 

Visitas diarias al tambo robotizado

Dianela Costamagna, responsable del área de Calidad de Leche y del área de Agroindustria de la EEA INTA Rafaela, también pertenece al equipo de trabajo de tambo robotizado, una de las “novedades” más visitadas en la 16º Edición de Mercolactea.

“Este proyecto se lleva a cabo por la vocación y la pasión de posicionar algo muy tecnológico en nuestro país, y más en nuestra zona, la cuenca lechera más importante del país. Es un orgullo pertenecer a este equipo y poder buscarle las variables a algo que está muy probado en otras partes del mundo, y que funciona muy bien con óptimos resultados. El principal desafío del sistema es que las vacas se muevan solas, para lo cual trabajamos con dos incentivos: el alimento balanceado que le ponemos en la casilla de ordeñe, y los bebederos, que están ubicados en las inmediaciones del robot, que se maneja con tres puertas inteligentes dentro del sistema robotizado”, describió Costamagna durante una de las tantas visitas diarias que se programaron para los visitantes nacionales e internacionales de Mercoláctea.

La parte sanitaria es un aspecto importante a tener en cuenta. “Si se decide realizar un tratamiento sanitario o tratar un problema podal en un animal, se le puede avisar al sistema que “detenga” a esa vaca, a través de la lectura de su collar; de este modo las puertas inteligentes la conducen hacia el sector de tratamiento, y una vez realizado este proceso, se le libera el aviso de su collar, para que esta pueda volver a su rodeo habitual”, explica la responsable del área de Calidad de Leche del INTA Rafaela.

Emilio Walter es el Director de calidad de Leche de EEA INTA Rafaela, y él también recibe a los visitantes al tambo robotizado. “Este desarrollo es la por la vinculación de lo privado y lo estatal, para articular los aportes entre el INTA que cedió el espacio más los técnicos que trabajan en el esquema, y la firma DeLaval que aportó el tambo robotizado, sumado al vital acompañamiento de empresas muy chicas del orden local; PYMES de la región que sumaron su aporte para cerrar el proyecto que hoy estamos viendo”, comentó con orgullo Walter.

El especialista remarcó el sentido de “poder racionalizar y aprovechar todos los elementos a mano, pensando en nuestra ecología, y en cómo no dañar más el medio ambiente. Aquí trabajamos de modo mancomunado unos cinco grupos del INTA: calidad de leche e inocuidad, alimentación y nutrición, manejo del rodeo en general, sanidad y el área de coordinación general para llevar a cabo el proyecto, a cargo del Ing. Miguel Taverna”.

El sistema de tambo robotizado implementado en el predio del INTA Rafaela, cuenta con capacidad para 60 a 65 vacas, de las cuales hoy interactúan en ese sistema unas 57. “Pero la idea es poner otro robot en paralelo para tener más vacas operando en este sistema”, concluyó Walter.

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